Sígueme en Facebook Sígueme en Twitter Sígueme en Instagram

lunes, 24.09.2018

ESTILO DE VIDA | Por masQmoda

Online

Elegancia en estado puro

31.03.2014

0

“Adolfo Suarez, ejemplo a seguir por su capacidad de reconciliación y concordia”, son las palabras que más hemos oído estos últimos días. Elogios que se quedan cortos para el Presidente por excelencia.

He de decir que para mí los recuerdos de Adolfo Suarez son muy efímeros, pero aun así cuando veo imágenes retrospectivas, es de esas personas que por mucho tiempo que pase siguen transmitiéndote cercanía, afabilidad, cortesía, educación y sobre todo magnetismo.

Era uno de  los principales  protagonistas en el escenario político de nuestro país y el encargado de quitar el olor a naftalina y de abrir las ventanas para que la sociedad española comenzara a respirar.

En España, desde la democracia, hemos visto pasar muchos políticos, grandes líderes, buenos  oradores, innovadores, respetuosos, visionarios, arrogantes, altivos, autocráticos y algún que otro mediocre, hemos tenido de todo,  pero siempre en detrimento de la clase política.

Pero en una sección de estilo, cómo no destacar su imagen. Él hizo de ella su marca personal, una imagen impoluta y arrolladora con un estilo elegante y sereno, luciendo los trajes como nadie, de dos o tres piezas con camisas de color azul celeste (él sabía que le favorecían) y siempre con doble puño para poder lucir gemelos. No necesitó la pana y las coderas para acercarse a sus opositores. Con un simple gesto, el de desabrocharse la americana, era capaz de tener un aire  mucho más popular y empatizar con sus antagónicos.

Siempre impecable, con el cuello de la camisa perfecto, el nudo de la corbata siempre en su sitio. Su estética fuera del escenario político también marcó tendencia, con sus característicos sueters de cachemir de cuello cisne que no tardaron en ponerse de moda. Su buen porte hacía que luciera las prendas de una forma impecable. El dandy de la democracia española, cercano y moderno.

Y qué decir de su carisma y su eterna sonrisa, y ese encanto personal  que atravesaba las pantallas de televisión. Evocaba una simpatía arrolladora y un don de gentes que muchos políticos de la actualidad quisieran para ellos.

En la época en la que las únicas nuevas tecnologías eran los televisores Radiola sin mando a distancia, el Presidente solo con su magnetismo, era capaz de convertirse en un político cercano y familiar, sin necesidad de  marketing político. 

No fue un líder fabricado como tantos de los que tenemos hoy en día, su liderazgo fue innato, con un proyecto político claro y con unos valores personales que lo convirtieron en un referente social.

« VOLVER

OfflinemasQmoda

Usuario

Contraseña

ACCEDER

BUSQUEDA

Buscar Ver todo

INSTAGRAM

TWITTER

©2018 Masqmoda. Aviso legal